Porting, optimización, revisión técnica y acompañamiento para estudios, indies y desarrolladores que quieren publicar su videojuego en PlayStation y otras plataformas.
Llevar un videojuego a consola no empieza con el porting. Empieza entendiendo en qué punto está el proyecto, qué limitaciones tiene y qué hay que resolver antes de avanzar.
Cada fase del proceso responde a una necesidad concreta: evaluar, estructurar, adaptar, optimizar y validar.
Revisamos el estado real del proyecto para detectar riesgos, limitaciones y viabilidad antes de tomar decisiones.
Ajustamos arquitectura, sistemas y base técnica para que el juego pueda adaptarse correctamente a consola.
Integramos el proyecto en el entorno de consola cumpliendo requisitos técnicos y de control.
Optimizamos carga, FPS y comportamiento general para asegurar una experiencia sólida en consola.
Revisamos el proyecto frente a requisitos de plataforma y lo preparamos para pasar procesos de certificación.
Acompañamos decisiones técnicas desde fases tempranas para evitar bloqueos más adelante.
No trabajamos desde teoría ni desde procesos genéricos. Venimos de desarrollo real, de enfrentarnos a problemas de rendimiento, estructura y adaptación en proyectos que necesitan llegar a consola.
Esa experiencia se traduce en una forma de trabajar centrada en lo importante: entender el estado del juego, detectar lo que puede fallar y definir cómo llevarlo a un entorno de consola con criterio.
Nos permite anticipar bloqueos antes de que aparezcan, tomar decisiones técnicas con contexto y acompañar cada proyecto con una dirección clara desde fases tempranas.
Porque un juego no se prepara para consola al final. Se construye para llegar bien desde mucho antes.
Analizamos el estado real del juego para entender su viabilidad en consola, detectar riesgos técnicos y definir desde qué punto tiene sentido avanzar.
Estructuramos el proyecto, ajustamos la base técnica y trazamos un plan de trabajo alineado con los requisitos reales de la plataforma.
Implementamos, optimizamos y revisamos el proyecto hasta dejarlo preparado para cumplir requisitos de consola y afrontar el proceso de publicación.
El formulario es el punto de partida para analizar tu juego y definir cómo avanzar con base técnica real, no suposiciones.
No siempre. Antes de avanzar conviene revisar rendimiento, estabilidad, controles, guardado, estructura técnica y requisitos de plataforma, porque muchos bloqueos aparecen antes del porting y pueden frenar la certificación o el submission si no se detectan a tiempo.
Si el estado del proyecto no está claro, sí. La auditoría permite detectar riesgos, medir la viabilidad real y decidir si el siguiente paso es preparar el juego para consola, optimizarlo o entrar ya en porting.
No hay una cifra fija. El coste depende del estado del proyecto, de la plataforma de destino, del nivel de optimización necesario y de los requisitos técnicos que todavía haya que resolver. Por eso el primer paso es evaluar el proyecto antes de plantear alcance y presupuesto.
Depende del estado del juego y del trabajo pendiente. Como referencia general, una guía técnica del sector sitúa muchos ports de PC a consola en un rango aproximado de 2 a 4 meses por plataforma cuando ya existe una base razonable en Unity o Unreal, pero ese plazo puede crecer si hay problemas de rendimiento, arquitectura o cumplimiento técnico.
No. Puedes empezar antes si ya existe una base suficientemente clara para evaluar viabilidad, riesgos y requisitos. PlayStation, por ejemplo, permite iniciar el proceso de partner con un registro y un Project Plan breve, sin exigir un “game bible” completo en esa fase inicial.
Lo que más suele bloquearlo son los problemas de estabilidad, errores graves, rendimiento insuficiente, fallos de navegación, controles mal resueltos, gestión incorrecta del guardado y comportamientos que no cumplen con los requisitos de plataforma. Xbox exige que el título llegue funcionalmente completo y testeable cuando se envía a certificación.
Sí. Para formalizar la colaboración y poder gestionar los pagos, necesitamos que el proyecto esté vinculado a un autónomo o a una empresa. Si todavía no lo tienes resuelto, cuéntanos tu caso y te indicamos en qué punto tendría sentido avanzar.